Beyond the Glass Ceiling

Tania Álvarez

Desde el gimnasio de su barrio hasta el Madison Square Garden: campeona EBU Supergallo, Tania lucha por los títulos y para legitimar las aspiraciones de las nuevas generaciones de mujeres.

Yalea Eyewear Tania Álvarez
Yalea Eyewear | 1080X1080px_YALEA_noLOGO10

“No llegarás a nada, te romperán la cara, eres demasiado frágil”. Afortunadamente nunca presté atención a ninguno de estos comentarios. No importa lo que diga la gente, cuando reconozcas en tu corazón el camino que quieres tomar, ve y hazlo. Mi mayor objetivo ahora es usar mi visibilidad para decirle a todas las chicas que no se dejen intimidar por los juicios.

Tania Álvarez

Tania Álvarez descubrió el boxeo a los 14 años casi por casualidad, acompañando a su hermano a un gimnasio cerca de su casa. Después de años de probar deportes que no le apasionaban, desde el ballet hasta el fútbol, el boxeo se convirtió en la primera disciplina capaz de encender un fuego interior en ella.

Comenzó a entrenar guanteando con hombres que no querían golpearla y sin oponentes femeninas en las categorías. Su determinación la llevó a crecer hasta su debut internacional en el Madison Square Garden de Nueva York, donde se convirtió en la primera boxeadora española en ganar, logrando visibilidad y abriendo camino al boxeo femenino en su país. A partir de ese momento, su ascenso fue imparable: en 2023 ganó el título europeo EBU de peso supergallo, defendiéndolo con autoridad ante rivales como Maria Cecchi y Odelia Ben Ephraim, hasta la victoria de 2025 ante Katie Healy, que consolidó su estatus de campeona. Hoy, es reconocida como una de las protagonistas extraordinarias del ring, un símbolo de fuerza y autenticidad y una voz femenina contemporánea que inspira a las nuevas generaciones de boxeadoras.

Yalea Eyewear | 1080X1350px_YALEA_noLOGO9
Yalea Eyewear | Tania-Alvarez_SYA240V_700

Tania Álvarez para Yalea Eyewear

Con esta campaña, Yalea apuesta por la afirmación de la feminidad en el ámbito profesional, una visión clara en la que forma y sustancia coexisten e inspiran nuevas visiones. Una colección que invita a romper barreras y mirar más allá.

Scoprila Descúbrela ya

 

 

Tania, tu carrera empezó casi por casualidad, pero se ha convertido, más allá de los éxitos deportivos, en un viaje que rompe prejuicios. ¿Cuál fue el momento en que te diste cuenta de que el boxeo no era solo un deporte, sino tu forma de afirmar una visión femenina auténtica?

«Empecé a boxear a los 14 años sin grandes expectativas; era solo una forma de probar algo nuevo después de muchos otros deportes que no me habían acabado de interesar. En realidad, mis padres habían planeado el gimnasio de boxeo para mi hermano, pero yo pedí ir también. Al principio dudaban, no veían el boxeo como un deporte adecuado para una chica, pero al final aceptaron. Así fue cómo entré en el gimnasio, casi por casualidad, y desde los primeros entrenamientos sentí que había algo diferente: me apasionaba de verdad; no era solo movimiento, era disciplina, era un desafío, era identidad.
No fue fácil al principio: pocas chicas en el gimnasio, oponentes casi inexistentes en las categorías juveniles, sparrings con hombres que no querían golpearme porque me consideraban frágil.

En ese contexto comprendí que mi presencia no era solo una cuestión personal: estaba abriendo un camino. Cuando llegué al Madison Square Garden y gané, mi historia comenzó a llamar la atención. Ya no era solo mi pasión, sino un símbolo para otras chicas que me escribían diciendo: “Gracias, ahora mis padres me dejan intentarlo”. Fue en ese momento cuando comprendí que el boxeo era mi manera de afirmar que las mujeres pueden ser protagonistas donde quieran, incluso fuera de lo común, rompiendo esquemas y clichés obsoletos. Ya no quería solo ganar: quería estar allí, dar visibilidad, convertirme en un punto de referencia. El boxeo se ha convertido en mi lenguaje para decir que la fuerza femenina no es una excepción, sino una realidad que merece espacio y respeto».

El éxito de una como fuerza para muchas: vivir e inspirar

Para Tania Álvarez, el éxito ya no es solo convertirse en campeona mundial, es un concepto que pasa de lo individual a lo colectivo; no se trata solo de su carrera, sino del impacto que tiene al visibilizar y legitimar el boxeo femenino. «Al principio entendía el éxito como un título, una medalla, un reconocimiento oficial. Hoy he comprendido que el solo hecho de poder ganarme la vida haciendo lo que amo es un éxito extraordinario. Poder vivir sin dejarme influenciar por críticas o expectativas externas es un éxito. También he cambiado el enfoque de lo individual a lo colectivo: ya no se trata solo de mi carrera, sino del impacto que tiene al visibilizar y legitimar el boxeo femenino. Como una invitación a todas las mujeres a seguir su pasión sin miedo, en todos los ámbitos».

Sin caer en el victimismo, cada mujer puede hablar de la presión que siente al tomar decisiones que se salen de las expectativas comunes. Muchas sienten que tienen aspiraciones diferentes, pero no se atreven a seguir sus deseos por miedo a no conseguirlo. Tú misma has contado momentos de dudas y críticas. ¿Cómo has transformado el miedo en un motor de crecimiento y una historia de fortaleza y autenticidad?

«El miedo también forma parte integrante de mi historia. Tenía miedo de no poder llegar a ser profesional; todos a mi alrededor pensaban que era un mundo demasiado agresivo, que no conseguiría nada. Luego, después de mi primera derrota en el Madison Square Garden, el miedo se hizo aún más fuerte. Los comentaristas decían que no era adecuada y que debía retirarme. En ese momento puse en duda si realmente tenía lo necesario para practicar este deporte, que era la convicción que siempre había sentido dentro, la fuerza que me sostenía. Pero después de un momento, en lugar de dejar que me detuviera, transformé el miedo en energía: analicé mis carencias, entendí qué debía mejorar y decidí entrenar más duro. El miedo me enseñó que el éxito no es solo ganar, sino seguir haciendo lo que amas incluso cuando los demás te juzgan.
Y creo que esto se aplica no solo al boxeo, sino a toda mujer que siente que tiene aspiraciones diferentes a las expectativas que se consideran normales en su entorno.

El juicio está ahí, siempre al acecho: «No es para ti», «No lo lograrás», «No es adecuado para una mujer». El miedo al fracaso, a ser juzgada o criticada, puede convertirse en un gran obstáculo, pero si aprendes a ver ese miedo como una señal de que estás entrando en un nuevo territorio, entonces se convierte en tu fortaleza. No se trata de negarlo, sino de utilizarlo para crecer. Cada paso dado contra las expectativas ya es un acto de valentía, y cada mujer que se atreve a seguir sus deseos ayuda a cambiar las reglas.
Yo misma he recibido y sigo recibiendo críticas constantemente. La verdad es que, salvo en ocasiones puntuales, como en mi primera derrota, nunca me afectaron realmente: me entraban por un oído y me salían por el otro. Siempre me ha dado igual lo que dijeran; es más, a menudo me han motivado a demostrarles que estaban equivocados. Hoy, mi miedo ya no es por mí, sino por las futuras generaciones: temo que se rindan por vergüenza o por el qué dirán. Por eso quiero dar visibilidad a mi papel y demostrar que una chica puede estar donde quiera y hacerlo con pasión y competencia».

Tu historia es también una historia de mentoría: tu entrenador, a tu lado desde el principio, fue el primero en creer en ti y, durante un buen tiempo, también el único. ¿Qué importancia tiene contar con una guía y qué hace falta para que el boxeo femenino deje de ser considerado una excepción a la regla o un deporte para chicas poco femeninas?

«Si he llegado hasta donde estoy hoy, es también gracias a Toni. Él fue el único que creyó en mí desde el principio, cuando ni siquiera mis padres entendían ni apoyaban mi decisión, cuando la gente me decía que el boxeo no era para chicas: «No llegarás a nada, te romperán la cara, eres demasiado frágil». Afortunadamente, nunca presté atención a ninguno de esos comentarios. Mi entrenador me dedicó tiempo, energía y paciencia: me enseñó la técnica, me llevó a las competiciones y me acompañó a casa cuando no había trenes. Él fue como un segundo padre para mí. Sin él, hoy no sería la boxeadora ni la persona que soy. Esto me enseñó que nadie llega solo: contar con alguien que te apoye y te anime marca la diferencia. Por eso no solo quiero ganar, quiero que las chicas que están ahí fuera lo sepan.

Me imagino un futuro para el boxeo femenino donde este apoyo se convierta en algo natural: campeonas abriendo puertas, chicas alentándose unas a otras, hijas que ya no tienen que sentirse avergonzadas al decirles a sus padres «quiero boxear» y padres finalmente liberados del prejuicio de que es «cosa de hombres». No se trata solo de ganar títulos, sino de construir una comunidad, de redefinir los parámetros con los que la sociedad ve el deporte y a las mujeres. Si esto se convierte en la norma, el boxeo femenino ya no se percibirá como una excepción, sino como una parte integrante del deporte. Y, entonces, el techo de cristal no solo se romperá, sino que se olvidará. Porque, si cierro los ojos, la verdadera victoria es ver a otras mujeres subir al ring con confianza y saber que, de alguna manera, contribuí a hacerlo posible».

También podría gustarte


20 marzo 2026

Yvonne Bajela

Inversora de Start-ups. Incluida por Forbes en la lista “30 Under 30 Europe” y entre las 25 personalidades negras más influyentes del Reino Unido, actualmente es socia de LocalGlobe y Latitude y fundadora de Impact X Capital Partners, un fondo de 100 millones de libras dedicado a apoyar a emprendedores infrarrepresentados.

Leer más

4 marzo 2026

Isabelle Vivienne

Carpintera e influencer. Hoy en día, es la influencer de artesanía más seguida en el área DACH y ha construido una comunidad que representa un baluarte contra las críticas sexistas y una fuente de inspiración para todas las mujeres que eligen emprender una carrera artesanal.

Leer más

12 febrero 2026

Tania Álvarez

Boxeadora profesional. Tania descubrió el boxeo acompañando a su hermano al gimnasio. Con determinación y perseverancia, Tania se consolidó en el mundo del boxeo, conquistando en 2023 el título europeo EBU del peso supergallo, que aún ostenta en la actualidad.

Leer más